Etiquetas

Mostrando entradas con la etiqueta Fragmentos crónicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fragmentos crónicos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de febrero de 2013

Espionaje y ardid musulmán


En los relatos que versan sobre la conquista musulmana de la península Ibérica, siempre se pueden rastrear elementos más legendarios, que elevan el ingenio y el protagonismo de personajes como Ṭāriq, cliente del gobernador de Ifrīqiya, que lideró las  tropas bereberes que entraron en un primer momento. Del autor, Ibn al-Kardabūs, no se sabe demasiado, tan solo que era alfaquí y que murió a principios del siglo XIII, en el Túnez meridional. Lo interesante de su obra son las ricas aportaciones que otorga, que no se reflejan en otras crónicas sobre al-Andalus, aunque aún es un misterio la procedencia de las fuentes que pudo manejar. La visión que aporta del desembarco de Ṭāriq  no deja de ser interesante por la cantidad de detalles que ofrece y la propia visión cristiana de los hechos. Como podemos apreciar en este fragmento, se llevaron a cabo estrategias planeadas para perturbar e inquietar al enemigo. Es una crónica muy valiosa de la que se pueden sacar conclusiones interesantes, que yo apenas he introducido muy por encima. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La Mezquita de Córdoba


“Cuenta al-Rāzī, tomándolo del faquí Muḥammad b. ‘Isà, que los musulmanes, a raíz de su conquista de al-Andalus, siguieron el ejemplo de lo que habían hecho Abū ‘Ubayda b. al-Yarrah y Jālid b. al-Walīd, a partir de la declaración del Emir de los Creyentes ‘Umar b. al-Jaţţāb, por lo que se refiere a la partición por la mitad de las iglesias cristianas ocupadas en los países que su hubieran rendido por capitulación, para la iglesia de Damasco, por ejemplo, y para otras. En consecuencia, los musulmanes se entendieron con los bárbaros de Córdoba para tomar la mitad de su iglesia más grande, que estaba situada en el interior de la ciudad; en esta mitad elevaron una mezquita aljama, y dejaron la otra mitad a los cristianos; pero destruyeron todas las otras iglesias. No obstante, cuando el número de los musulmanes creció en al-Andalus y Córdoba se engrandeció debido a que los emires de los árabes y sus tropas se instalaron en ella, esta mezquita se hizo insuficiente y debieron añadírsele galerías, pero continuó siendo estrecha.”

IBN IDHARI 'Kitāb al-bayān al-mughrib fī ākhbār mulūk al-andalus wa'l-maghrib', (Libro de la increíble historia de los reyes de al-Andalus y Marruecos) recogido en: GASPARIÑO GARCÍA, S. Historia de al-Andalus según las crónicas medievales (v. III 710 – 718. La conquista de al-Andalus) Fajardo el Bravo S.L., Murcia, 2007

martes, 27 de noviembre de 2012

Palabras de al-Zuhrī (s.XII) sobre al-Ándalus


“En todo el mundo no existe ninguna otra zona (…) en la que el viajero no encuentre tres o cuatro ciudades próximas la una de la otra. Entre sus bendiciones figura que nadie que viaje a través de ella [recorrerá] dos parasangas sin encontrar agua, ni tres sin encontrar pan y aceite en las tiendas, y ello a lo largo del viaje.”

Palabras de al-Zuhrī (s.XII) sobre al-Ándalus, recogidas en Paisaje y naturaleza en al-Ándalus ROLDÁN  CASTRO, Fátima (coord.) Fundación El legado andalusí, Granada, 2004. 

Fragmento de al-Hulal al-Mawŝiyya: la formación de combate almohade

“Hicimos (los almohades) un cercado cuadrado en el llano y pusimos a cada uno de sus cuatro lados una fila de hombres con largas lanzas y corazas defensivas, y detrás de ellos los de las adargas y jabalinas formando la segunda línea, y detrás de ellos los de las hondas con piedras en ellas, y detrás de ellos los arqueros con arcos de pie, y en medio la caballería. Cuando los atacaba la caballería almorávide, ésta no encontraba sino largas lanzas enfiladas, jabalinas, piedras y saetas voladoras. Cuando no podían con la defensa y volvían, salía la caballería de los almohades por los caminos que habían dejado y por las brechas que habían preparado, y alcanzaba al que alcanzaba, y si volvían a la carga sobre ellos, entraban en el bosque de las lanzas”

Al-Hulal al-Mawŝiyya. Crónica árabe de las dinastías almorávide, almohade y benimerín. (Ed. Huici Miranda)